¿Cómo conseguir clientes de traducción?

Esa es la pregunta del millón. Siempre.

Si bien no tengo consejos mágicos, sí tengo algunos que me funcionaron, sobre todo al principio cuando no tenía todavía una base estable de clientes directos y agencias. Te los paso en esta publicación y espero que te sirvan.

  • Es importante que cuentes con las herramientas básicas que todo traductor debería tener, y saber usarlas, para tener todo listo si alguien te pide un trabajo y querés no solo hacer ese trabajo sino conservar a ese cliente. Por ejemplo: buen dominio de PC, lo que significa saber usar todas las herramientas básicas a la perfección (paquete Office, manejo de archivos no editables, etc.). La gran mayoría de los trabajos tiene alguna complicación de formato que no será importante si sabés cómo manejarla.
  • Conocer las principales herramientas de traducción asistida por computadora, o herramientas TAO («CAT Tools» en inglés), manejar algunas de ellas y tener todas las licencias de las vayas a usar para trabajar. Hay muchos cursos, como mi curso económico online de Trados e incluso tutoriales gratuitos en YouTube si sos muy autodidacta. Estas herramientas te permiten optimizar tu trabajo, tomar mayores volúmenes y tener un mejor control de calidad.
  • Asociarte al Colegio de Traductores o a la Asociación de tu jurisdicción y tener la matrícula o membresía al día. Las asociaciones profesionales nos ayudan a orientarnos con los presupuestos y nos dan muchos beneficios, como por ejemplo figurar en sus directorios de búsqueda de traductores que consultan los posibles clientes.
  • Tener una buena herramienta de registro de trabajos para tener todo siempre en orden cuando el cliente nos consulte facturas pendientes, tarifas, etc., como por ejemplo TraduExcel, para llevar un control de todos los trabajos, pagos, cobros y demás gastos operativos y fechas de entrega y hacer un seguimiento detallado.
  • Tener preparado un CV prolijo, claro y actualizado. Si no tenés muy en claro cómo armarlo o qué información incluir, podés consultar con colegas/blogs especializados. Canva es una buena opción y tiene muchas plantillas que podés personalizar. En junio de este año hice una entrevista de este tema que podés ver en mi canal de YouTube, ¡no dejes de verla!. Hay también una serie de videos en YouTube de este tema para traductores que te puede resultar útil. No es necesario mentir ni disfrazar la verdad si no tenés experiencia. Es preferible recibir el CV de un traductor novel con ganas de aprender y que sepa sus limitaciones y muestre ganas de aprender a uno que incluya experiencias que no son reales.
  • Armar un listado de posibles clientes, teniendo en mente a tu cliente ideal (las agencias también son clientes para nosotros), y mandar un correo electrónico personalizado con una presentación y tu CV actualizado. Si todavía no sabés bien la diferencia entre clientes directos y agencias, podés ver la entrada de mi blog acerca de ese tema. Para saber a quién mandar tus propuestas, una buena guía es buscar a tus posibles clientes en LinkedIn y ver quiénes están a cargo del departamento de marketing o comunicaciones para establecer un primer contacto.
  • Saber generar un presupuesto acorde a la tarea que te pidan. Para eso, podés usar las tablas de asociaciones y colegios profesionales para cotizar; son la mejor guía. Las tarifas de la AATI y del CTPCBA te pueden servir de referencia aunque todavía no te hayas asociado. Para clientes del exterior, una buena guía son las tarifas promedio publicadas en Proz.
  • Asegurate de poder entregar en tiempo y forma los trabajos que tomes. Este punto es clave para cuidar a tus clientes y colegas. Si por algún motivo te vas a demorar, tenés que notificarlo con tiempo. Todos los freelancers tenemos mil «palos en la rueda», pero si contemplamos a tiempo los problemas, siempre es posible cumplir con lo pactado o dar preaviso suficiente si por algún motivo no pudieras entregar a tiempo.
  • Crear un perfil de LinkedIn, perfiles profesionales en redes sociales, un perfil en ProZ, para estar en contacto con clientes, colegas y los principales actores del mercado.
  • Estar en condiciones de emitir facturas. Si pasás un proceso de selección en una agencia, o un cliente aprueba tu presupuesto, tenés que tener todo en orden en AFIP (o la autoridad impositiva de tu país) para poder emitir la factura y cobrar el trabajo. Si vas a facturar al exterior, podés ver este mini tutorial para orientarte un poco. Si vas a cobrar servicios exportados, está bueno que vayas teniendo un plan de cómo vas a cobrar (Paypal + Prex por ejemplo).    
  • Cuando pase la situación actual de aislamiento social por COVID-19, otra buena opción es pedir una entrevista en persona con el responsable de marketing de esa empresa para la que tanto te gustaría trabajar como freelance (por lo general es el área de marketing la que se encarga de contratar servicios de traducción), pero mientras tanto, una llamada o una videollamada tampoco es mala opción si conseguiste algún contacto directo y pudiste establecer un primer contacto.

Espero que sirvan estos consejos, que son solo algunos, y si tenés más para compartir, ¡dejalos en los comentarios!

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